
La semana pasada se estrenó el segundo largometraje de Carlos Reygadas Batallas en el cielo, esta película causó mucha controversia desde su estreno en la pasada entrega de Cannes. Es una de esas películas que segmenta al público, hay de dos sopas: te gusta o no te gusta, si te quieres ver interesante y pretender que te gusta puedes decir: “le encontré cosas interesantes”.
La película a mi percepción, en vez de contar una historia, de tener una trama, muestra una realidad en México, dónde hay prostitución, tradiciones, secuestros, diferencias muy marcadas de clases sociales, religión, tráfico, contaminación y mucho sexo. Si quisiera contar la historia diría que Ana es una chava de clase acomodad de 20 años o menos, la cual se prostituye por placer, y uno de sus clientes es su chofer Marcos, el cual acaba de secuestrar a un bebé que se acaba de morir y entra en una batalla con su conciencia, apoco no esas peleas contra uno mismo son como una verdadera “batalla en el cielo”, el la cual existe una dualidad, lo bueno y lo malo, Dios y el Diablo.
Mucha gente no acaba de ver la película por lo difícil que es verla, por que está hecha en un lenguaje no muy convencional. Estamos acostumbrados en que siempre pasa algo en la película, aquí uno reflexiona junto con Marcos en escenas continuas de 10 minutos al ver a las personas en el metro, al pensar durante el tráfico, al escuchar las canciones de una peregrinación, pero ¿quién se toma la molestia en el cine de reflexionar algo que el actor sugiere que reflexionemos?
Tomas largas, falta de una historia concreta. Ahora viene el sexo. Esta película ha sido muy criticada por su gran contenido sexual, lo cual no lo encuentro nada mal. Lo raro es que las escenas no son entre personas estéticas, rubias o delgadas, todo lo contrario. Estas escenas se han catalogado como grotescas, pero por qué ¿si solo son dos seres humanos teniendo relaciones sexuales? Es un hecho no excitan, pero no pueden menospreciar a dos personas desnudas, por el hecho de no ser atractivas.
Las actuaciones malas (los actores no son profesionales), al igual que los efectos especiales. Y una mala decisión del director, autocensurar su película, nadie le pidió que algunas escenas estuvieran fuera de foco, y él le quita un elemento esencial que es el momento en que Ana tiene sexo oral explícito con Marcos.
Realmente es un orgullo que esta película sea mexicana y sería un parteaguas en el cine si esta tuviera éxito en taquilla. La forma de hacer cine de Reygadas es diferente, artístico pero con tropiezos, es su segundo largometraje, esperemos el tercero. Tuvo acierto en Japón, empate ahora, esperemos a la tercera, por que esta no va a pasar de una controversia entre gente que la pudo ver en sus escasas semanas de exhibición, bueno que “la vieron” por que el 50% se salió de la sala.
servido por Pedro
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La imagen de una fila de coches tratando de pasar la frontera después de 12 horas de espera, unos tragafuegos ganándose la vida en un semáforo, un baile de rodeo, una simple oración: “¿por que no ves paca chiquita?”, las maquilas del norte, entre otras cosas, fueron fotografías que nos abrían la mente a una hibridación que estaba por presentarse. Por otra parte tres instrumentos de viento, una guitarra y seis laps hicieron del Cultural Roots una noche especial, hicieron que Nortec se quedara grabado en la mente de muchos.
El colectivo Nortec, proveniente de Tijuana es una mezcla de música norteña y Tecno con una ideología plagada de mensajes promigrantes. En sus presentaciones buscan concientizar a la gente acerca de un México que existe dentro de nuestro país. Un México en particular que necesita de nuestra atención por diversos problemas y en una cuestión más positiva, por su riqueza cultural, con esto se refieren a Tijuana.
Uno debe saber que eñ colectivo no es una cosa, ni un género, ni un grupo, ni una banda sino una completa estética electrónica. Nortec significa norteño-techno, la convergencia de high-tech y low-tech, de norte y sur, de todo lo techno - breakbeats en secuencia y pautas de sonido, los raves, la tecnología recombinante, los sample cut-ups - con todo lo norteño, todo lo que es parte de lo rural y lo urbano, el mundo del sombrero cowboy y las mangas con borlas del noroeste de México. Pero especialmente la música, el norteño, la ranchera y la banda sinaloense, tres de los estilos de música más tradicionales, más importantes y más populares comercialmente de México (todos los híbridos mexicanizados de polca y vals traídos a México por los hacendados alemanes), más conocidos por sus acordeones de teclado, contrabajos acústicos, trompetas y trombones de cobre, grandes tubas graznadoras, retumbantes tambores bajos y fragorosos redobles de tambor.
Entre otras cosas, el estado del norte tuvo la fortuna o desfortuna de colindar con Estados Unidos, nos muestra una nueva cultura, una cultura un tanto Chicana creada por la hibridación de estadounidenses y mexicanos. Una cultura que busca el sueño americano, pero que tiene miedo al narcotráfico y a la violencia que se vive. Tijuana representa en la actualidad una espera por tener mejores oportunidades, representa un México fracasado que su único remedio lo tiene en que la gente emigre al norte.
Teniendo en cuenta el ámbito en el que se encuentra Nortec, me hace pensar en una de las ventajas de la globalización, con esto me refiero a la hibridación. Este término empleado por Lull se refiere a la mezcla de dos cultuas. Los moviemientos migrantes dan la pauta a una nueva creación de culturas, a una nueva creación de sociedades que cambian tradiciones y costumbres, aquí hasta la musica cambia. ¿Tendrá el hombre que emepzar una nueva cultura dónde se eviten problemas tan graves como los hay en la actualidad, con esto me refiero a tolerancia, respeto, menor violencia etc.? ¿Será nuestra misión como jóvenes cambiar esta cultura y hacerla mejor?
Alejándonos de problemas políticos y culturales. Tijuana nos brinda una opción musical, esta es Nortec. Este colectivo en su búsqueda de brindar una opción nueva en la música tecno, se dio a la tarea de recorrer las cantinas de la ciudad tratando de encontrar músicos de banda que quisiera colaborar con ellos. Todo esto fue para ensamblar la música norteña de la banda con las mezcladoras. El resultado es fascinante.
El viernes dos de septiembre, después de la medianoche fuimos testigos del resultado de un trabajo musical y visual. Al principio tuvieron problemas dado que no mezclaban muy bien las canciones, en el deleite de una canción la cortaban de tajo para dar pauta a la siguiente. Después de tres intentos la música salía por si sola de las tornamesas y de la pequeña banda que los acompañaba.
La música de Nortec a pesar de escasez de producción tomando en cuenta los elementos con los que juega, tienen muchos puntos a favor, el prender al público. Muchos no pudimos parar de bailar en las 3 horas y 20 que estuvieron en el Cultural Roots donde el precio de la cerveza, el lugar, la gente, mis acompañantes y la música, hicieron de esta noche una noche donde no tuvo casi ningún contra. Y me hace agradecer a Tijuana por ser un gran puente de para las remesas de nuestro país, por ser una ejemplo de una nueva cultura que está emergiendo y está dando frutos, y uno de ellos son estos artistas.
servido por Pedro
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